La propiedad intelectual se puede dividir en dos categorías:
1. La
propiedad industrial. Ésta comprende las innovaciones de aplicación industria o
indicaciones comerciales que se realizan para distinguir los productos o
servicios de otros.
2. Los
derechos de autor: que se otorgan a los creadores de obras artísticas como
obras literarias, esculturas, música, fotografías, etc.
La patente es la protección que se brinda a las creaciones
de las personas ya sean inventores o artistas, y se relaciona con la propiedad industrial al proteger las invenciones, marcas, esquemas, designaciones comerciales,
modelos industriales, entre otros del uso libre y comercial que se les pueda dar. La propiedad industrial va dirigida a la protección de creaciones e inventos con utilidades industriales más que artísticas, pero en sí tienen el mismo objetivo.
La propiedad industrial es un conjunto de derechos
que puede poseer una persona física o jurídica sobre una invención (patente,
modelo de utilidad, topografía de productos semiconductores, certificados
complementarios de protección de medicamentos y productos fitosanitarios), un
diseño industrial, un signo distintivo (marca o nombre comercial), etc.
Otorga dos tipos de derechos: en primer lugar el
derecho a utilizar la invención, diseño o signo distintivo, y en segundo lugar
el derecho a prohibir que un tercero lo haga.
El derecho de prohibir es la parte más destacada de
la propiedad industrial y permite al titular del derecho el solicitar el pago
de una licencia.
Mientras que en el derecho de autor ampara obras, no
ideas, se obtiene por el simple acto de crear una obra. En creaciones
colectivas, pertenece a las personas naturales que participaron de la creación.
Al ceder los derechos de tu obra debes especificar
formal y detalladamente los fines, usos y/o aplicaciones que autorizas, solo se
pueden ceder los derechos patrimoniales (reproducción, adaptación, publicación),
no así los derechos morales (paternidad e integridad de la obra).
No es lo mismo ser dueño de una obra que tener
derecho de autor sobre ella y si vas a utilizar material de otros, debes pedir autorización
y/o mencionar fuentes y autor(es).
Una forma de poder distribuir la información sin perder los derechos de autor que se hayan otorgado es por medio de la utilización de las licencias Creative Commons.
Las licencias Creative Commons están convirtiéndose en una
herramienta de divulgación de información sin necesidad de poseer los derechos
de autor. Poner las obras nuevas bajo licencia de creative commons permite que
terceras personas tengan acceso a la información bajo algunos términos
específicos.
(Creative
Commons España, s. f.)
Mas de 9 millones de sitios web
usan licencias Creative Commons, algunos de ellos son:
You Tube, Scribd, jamendo,
WikipediA, flickr, PLOS, 5∞, whattpad, etc.
La importancia de conocer los lineamientos de la propiedad
intelectual y los procesos de indagación y comunicación ayudan a que se realice
una investigación más profunda acerca de los temas de interés, además de que
nos da las pautas de utilización de la información para no cometer abusos y se
le dé el reconocimiento necesario a los autores de la información.
Las relaciones que se han encontrado acerca del tema de
transporte público en Guadalajara y la información que se ha ido produciendo al
respecto nos permite ampliar la perspectiva de búsqueda de información y la utilización
adecuada de las fuentes que hemos ido localizando, para darle así el crédito
que le corresponde a los generadores de las investigaciones, a las instancias
gubernamentales que promueven el mejoramiento del sistema de transporte público
y a los profesionales que se han interesado anteriormente en desarrollar esta
temática.
Bibliografía:
Creative Commons España. (s. f.) Usar una licencia Creative
Commons es muy fácil. Recuperado de: http://es.creativecommons.org/blog/licencias/

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